¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos?

Hispanofilia: amor por una cultura

Hispanofilia significa, según el Diccionario de la lengua española, «simpatía o admiración por lo hispano o por lo español».

De ahí partimos.

No de la idea de crear una agencia de viajes —no lo somos—, sino de una curiosidad que con los años se fue haciendo cada vez mayor: conocer y dar a conocer mejor la cultura española y el mundo hispánico.

Porque cuanto más intentábamos abarcarla, más inabarcable parecía.

La arqueología de las palabras

Hispanofilia durante una visita cultural con un grupo

Detrás de Hispanofilia está Ignacio Martín, su impulsor. Nacho trabajó durante una década como periodista en su juventud y, años después, estudió Filología Hispánica. Terminó sus estudios con un Trabajo de Fin de Grado dedicado al excursionismo de la Institución Libre de Enseñanza, una forma de entender la relación entre literatura, cultura, educación y territorio que acabaría teniendo mucho que ver con el camino de Hispanofilia.

Quizá por eso su primera forma de acercarse a esta aventura fue a través de la literatura.

Le gustaba pensar que estudiar una lengua y su literatura era una especie de arqueología de las palabras: excavar en ellas para descubrir las historias, las ideas y las personas que habían ido dejando sus huellas.

Pero detrás de la literatura y de las palabras apareció un país entero por descubrir.

 

 

Y, más aún, apareció una idea que permitía mirar todo aquello de una manera mucho más amplia: la que el historiador Rafael Altamira expresó en su Historia de la civilización española.

Una historia que no podía limitarse a reyes, guerras y acontecimientos políticos, sino que debía abarcar también las instituciones, las ideas, la literatura, el arte, la ciencia, las costumbres y las formas de vida. Una civilización construida a lo largo de los siglos y conectada, además, con Europa, el Mediterráneo, América y otros lugares del mundo.

Esa idea de civilización se parecía mucho a lo que queríamos buscar en Hispanofilia: no una parte aislada de nuestra cultura, sino las muchas capas, influencias, lenguas, historias y formas de vida que la habían ido construyendo.

 

 

Una cultura difícil de abarcar

Porque conocer España significa encontrarse con muchas Españas y con los numerosos estratos de una historia extraordinariamente larga.

Tartesios, fenicios y griegos; pueblos iberos y celtas; Cartago y Roma; al-Ándalus, Sefarad y los reinos cristianos; las culturas medievales, el encuentro con América, la Monarquía Hispánica y su presencia en Europa; el Siglo de Oro, la Ilustración, el siglo XIX, la Edad de Plata y las culturas de la España contemporánea.

Y significa también mirar hacia fuera.

Durante siglos, la historia desarrollada desde la península estuvo conectada con Europa, el Mediterráneo, América y otros territorios, dejando huellas que todavía forman parte del mundo contemporáneo.

Cuanto más aprendíamos, más evidente resultaba una paradoja: qué difícil es llegar a ser verdaderamente culto en nuestra propia cultura.

Habría que saber latín y griego para comprender algunas de sus raíces; árabe y hebreo para acercarse a otras; conocer catalán, gallego, euskera y otras lenguas peninsulares; mirar hacia América y escuchar también sus lenguas y culturas; leer a quienes escribieron sobre España desde otros países y comprender las miradas que desde fuera también han contribuido a construir nuestra imagen.

Una vida entera no bastaría.

Y precisamente por eso merecía la pena intentarlo.

 

 

De las palabras al territorio

Primeras excursiones culturales de Hispanofilia a Ávila

Hispanofilia comenzó a salir al encuentro de la cultura: primeras rutas, visitas y viajes.

Para poder acompañar también profesionalmente ese camino, Nacho completó su formación como Técnico Superior en Guía, Información y Asistencias Turísticas y obtuvo la habilitación como guía oficial de turismo en Aragón.

No para sustituir a los especialistas locales —una de las cosas que hemos aprendido viajando es precisamente el enorme valor de conocer un lugar de la mano de quienes lo han estudiado y lo viven—, sino para poder construir el relato que conecta las distintas etapas de un viaje.

Desde entonces hemos trabajado con historiadores, arqueólogos, historiadores del arte, profesores, guías locales y otros especialistas capaces de ayudarnos a mirar los lugares de otra manera.

Así, casi sin darnos cuenta, Hispanofilia había recorrido el camino que va de contar la cultura a viajar por ella.

Cuando dejamos de viajar

 

La pandemia detuvo de golpe aquello que se había convertido en una parte esencial de Hispanofilia: encontrarnos, recorrer lugares y viajar juntos.

Como para tantos proyectos vinculados a la cultura y al turismo, fueron tiempos difíciles. Hubo que cancelar viajes, renunciar a proyectos y aprender a mantener vivo Hispanofilia cuando precisamente no podíamos hacer aquello que más nos gustaba hacer.

También se perdieron oportunidades y personas por el camino. Y hubo que reinventarse para sobrevivir.

Durante un tiempo viajamos menos. Pero no dejamos de leer, de investigar, de contar historias ni de imaginar los lugares a los que queríamos regresar cuando todo aquello terminara.

La pandemia había interrumpido el camino, pero también nos obligó a preguntarnos qué queríamos conservar de él.

Y la respuesta fue bastante sencilla:

queríamos volver a viajar por la cultura.

Volver al camino

La recuperación fue gradual. Volvieron las rutas, los grupos y los viajes. Pero Hispanofilia ya no era exactamente el mismo proyecto que antes de 2020.

Habíamos aprendido mucho y necesitábamos una estructura profesional que nos permitiera desarrollar con mayor ambición aquello que durante años había ido creciendo alrededor de nosotros.

Y entonces nuestros caminos se cruzaron con Pausanias Viajes Arqueológicos y Culturales.

Un nuevo compañero de viaje

Hispanofilia no es una agencia de viajes. Es un proyecto cultural y una comunidad alrededor del conocimiento y la divulgación de la cultura española.

Pero tenemos la enorme suerte de trabajar junto a Pausanias Viajes Arqueológicos y Culturales, una agencia especializada con la que compartimos una manera muy parecida de entender el viaje: conocimiento, especialistas, curiosidad y respeto por los lugares que visitamos.

El encuentro con Pausanias abrió una nueva etapa.

Hispanofilia pudo recuperar su vocación viajera apoyándose en una estructura profesional especializada, mientras nosotros seguíamos haciendo aquello que había estado en el origen del proyecto: investigar, contar, imaginar recorridos, reunir personas y convertir la cultura en una experiencia compartida.

Esta colaboración nos permite trabajar junto a algunos de los mejores especialistas y guías locales y, al mismo tiempo, construir el hilo que relaciona lugares, personajes, libros, obras de arte, paisajes y momentos históricos.

Y, sobre todo, nos permitió volver a hacer algo que durante aquellos años parecía extraordinariamente lejano:

volver a encontrarnos para viajar.

Contar la cultura y después viajar por ella

Hoy Hispanofilia vuelve a reunir las dos cosas.

En la Hispanoteca seguimos leyendo, investigando y conversando. Hablamos de Lorca y Cervantes, de libros y películas, de historia, patrimonio, museos, música y de todas esas pequeñas historias que de pronto abren una puerta hacia algo mucho mayor.

Y después viajamos.

Seguimos las huellas de Federico García Lorca por Granada, buscamos a Cervantes y el Siglo de Oro en sus escenarios, recorremos antiguos reinos, entramos en museos y yacimientos, atravesamos paisajes y volvemos a lugares que creíamos conocer para intentar mirarlos de otra manera.

Nos gusta entrar por algo pequeño para descubrir algo grande.

Un escritor puede ayudarnos a comprender una ciudad. Un cuadro puede llevarnos hasta un paisaje. Una película puede devolvernos a una historia olvidada. Una palabra puede conservar la memoria de quienes la pronunciaron hace siglos.

Porque esa quizá sea la mejor definición de lo que hemos acabado siendo:

Hispanofilia cuenta la cultura y después viaja por ella.

¿Hacia dónde vamos?

Hacia nuevos lugares, nuevas historias y nuevas formas de seguir descubriendo una cultura que cuanto más conocemos, más grande parece.

Pero también, muchas veces, hacia donde nos piden ir las personas que viajan con nosotros.

A lo largo de estos años, asociaciones, colectivos y grupos han ido confiando en Hispanofilia para organizar sus rutas por Madrid, excursiones y viajes culturales por España. Algunos llevan ya mucho tiempo viajando con nosotros y forman parte de nuestra propia historia.

Queremos seguir haciendo crecer la Hispanoteca como espacio para leer, descubrir y conversar; seguir creando rutas y viajes que lleven esas historias a los lugares donde cobran vida; y seguir acompañando a asociaciones y grupos que comparten nuestra curiosidad y confían en nosotros para decidir cuál será el siguiente camino.

No sabemos cuántos quedan por recorrer. Probablemente muchos más de los que podremos abarcar.

Y eso forma parte de la aventura.

Hispanofilia nació de las palabras, aprendió a viajar y, cuando tuvo que detenerse, descubrió cuánto necesitaba volver al camino.

Porque cuanto más conocemos esta cultura, más grande parece.

Y todavía nos quedan muchas leguas por recorrer.